En las fases previas del Google Design Sprint, el equipo se enfocó en comprender el problema, generar ideas y seleccionar la solución más prometedora. En la Fase 5: Prototipo, se pasó a la acción. En la fase anterior se construyó una representación tangible de la idea seleccionada para que los usuarios puedan interactuar con ella. Esta fase es clave para validar la viabilidad de la solución, aunque no se busca desarrollar un producto final, sino un prototipo que permita obtener feedback real y evaluar el concepto de forma rápida y eficiente.
En la Fase 6: Validación, la última fase de esta metodología, el equipo del Design Sprint presentará su concepto a los usuarios, lo que representa el momento de la verdad. Se recogerá feedback de los usuarios que interactúan con el prototipo y, si es necesario, se realizarán revisiones de viabilidad con los stakeholders y la parte técnica. El Sprint concluirá con un concepto validado o, en su defecto, con una idea descartada que se puede mejorar. En ambos casos, habrás avanzado en el proceso.
Para llevar a cabo esta fase, también se cuentan con diversas metodologías y herramientas que ayudan a estructurar el proceso de pruebas y feedback. Estas metodologías permiten obtener insights más claros y útiles sobre cómo los usuarios interactúan con el prototipo y cuál es su percepción de la solución. A través de entrevistas, pruebas de usabilidad y otros métodos, podemos obtener datos valiosos que nos permitirán validar o ajustar el concepto.
Las principales metodologías son:
1. Pruebas de Usabilidad: es una metodología del Design Sprint que se utiliza para identificar problemas de usabilidad y medir la satisfacción del usuario con el prototipo del producto. Consiste en observar a los usuarios mientras intentan completar tareas específicas utilizando el prototipo, pidiéndoles que piensen en voz alta durante el proceso.
Esta técnica permite responder preguntas como:
- ¿La interfaz proporciona suficiente información para comenzar una tarea?
- ¿Cómo realizan los usuarios las tareas en una nueva interfaz?
- ¿Es un elemento fácil de descubrir?
El estudio dura entre 30 y 45 minutos, y generalmente se realiza con cinco participantes, en un ambiente controlado donde se registran las interacciones, ya sea mediante notas o grabaciones, con el consentimiento de los participantes.
2. Cognitive Walkthrough (CW): es un método de inspección de usabilidad que se enfoca en las tareas más comunes realizadas por usuarios nuevos o poco frecuentes. Durante un CW, los expertos en usabilidad evalúan el producto mientras completan diversas tareas, respondiendo dos preguntas clave:
- ¿Sabrá el usuario qué hacer en este paso?
- ¿Si el usuario hace lo correcto, sabrá que lo hizo bien y estará avanzando hacia su objetivo?
Este método se centra en evaluar el producto en detalle, a nivel de tareas específicas. Se utiliza para verificar si los usuarios pueden identificar cómo realizar una tarea o completar acciones como fusionar contactos en una aplicación. El proceso generalmente toma entre 30 y 45 minutos por sesión y se realiza con un grupo de participantes, durante el cual se documentan los hallazgos y se analizan las interacciones.
3. Revisión de los Stakeholders: este método es utilizado para obtener la aprobación del prototipo por parte de los principales interesados. Aunque es ideal que los stakeholders participen en todo el Design Sprint, si no es posible, se les puede invitar a una sesión de 30 minutos para proporcionar feedback sobre los prototipos o los conceptos preliminares.
Es importante agendar esta revisión lo antes posible para asegurar la disponibilidad de los stakeholders. Si se programa al final del Sprint, se recomienda hacerlo después de las sesiones con usuarios para compartir los resultados y facilitar la comprensión del feedback recibido. También puede ser útil preparar una presentación con los prototipos y comentarios de los usuarios para que la revisión sea más efectiva.
4. Revisión Técnica: se utiliza para obtener la aprobación de los ingenieros o líderes técnicos sobre la viabilidad del producto. De igual manera que ocurre con el método anterior, es ideal que los stakeholders técnicos participen en todo el Design Sprint, sin embargo, no siempre es posible, por lo que se les puede invitar a breve sesión para proporcionar feedback enfocándose en la viabilidad técnica.
Si se están creando ideas para nuevas tecnologías o áreas desconocidas, se puede invitar a un experto del sector correspondiente. La revisión suele durar unos 20 minutos y debe programarse con antelación para asegurar la disponibilidad del experto, además de preparar una presentación con los prototipos y comentarios de los usuarios para facilitar la revisión.
5. Planificación, Realización y Puntuación de Entrevistas: La planificación de entrevistas se basa en el uso de una guía estructurada, como la de Voltage Control, que ayuda a ahorrar tiempo y documentar preguntas clave para obtener la mejor retroalimentación de los usuarios.
Durante la realización, se lleva a cabo una entrevista 1 a 1 utilizando un prototipo de alta fidelidad, siguiendo un formato de 5 actos que facilita la recopilación de insights sobre la experiencia del usuario, donde se fomenta la retroalimentación abierta.
En cuanto a la puntuación, se emplea la Voltage Control Scorecard, una hoja compartida en Google que permite a todos los observadores registrar notas de manera simultánea y eficiente, asegurando transparencia y visibilidad inmediata de los resultados. Este enfoque integral asegura entrevistas consistentes, claras y centradas en obtener comentarios valiosos, que luego pueden analizarse para mejorar futuras iteraciones.
6. Conclusión del Sprint – Resumen y Siguientes Pasos: Una vez se hayan completado las sesiones de validación, hay que reunir al equipo para revisar los hallazgos. Se debe preparar una presentación visual o un documento con los resultados de las sesiones, de modo que todos puedan absorber los aprendizajes y discutir los próximos pasos del proyecto.
Cada Design Sprint debe generar aprendizajes accionables que conduzcan al siguiente ciclo de desarrollo del producto. Los resultados pueden ser:
- Un "fracaso eficiente" donde no se alcanzaron los objetivos, pero se aprendió algo valioso.
- Un "éxito imperfecto" con algunas ideas que funcionaron, pero no todas.
- Un "gran éxito" si el concepto cumplió las expectativas del usuario.
Al finalizar el Sprint, es importante reconocer el esfuerzo del equipo y celebrar los aprendizajes alcanzados, realizando una actividad de cierre donde se compartan ideas y se hable sobre los próximos desafíos a abordar.
En conclusión, el proceso del Google Design Sprint ha demostrado ser una metodología poderosa y eficaz para abordar problemas de diseño complejos en tiempos extremadamente cortos. A través de su estructura colaborativa, permite que equipos multidisciplinarios trabajen juntos, alineando visiones y habilidades para generar soluciones innovadoras. Desde la definición del problema hasta la validación del prototipo final, el sprint facilita una toma de decisiones rápida, reduciendo riesgos y costos. Este enfoque centrado en el usuario permite obtener retroalimentación auténtica y continua, lo que asegura que el producto final responda verdaderamente a las necesidades y expectativas de los usuarios. Al ser iterativo, el proceso no solo facilita la mejora constante del diseño, sino que también crea un entorno ágil donde cada paso conduce a soluciones más refinadas y validadas.
Antes de finalizar nuestra serie sobre Google Design Sprint, te invitamos a leer la conclusión, donde resumimos los puntos clave de esta metodología para que tengas una comprensión aún más clara: https://viewnext.usal.es/blog/google-design-sprint-conclusi%C3%B3n
Add new comment